Nº de registro Sanitario C.2.2/5831

ABC entrevista a Graham Strokes con motivo del día mundial del Alzheimer

De origen británico, Graham Stokes, es psicólogo clínico experto en demencias. Trabaja como jefe de los Servicios de Psicología para las personas mayores en el Healthcare NHS Foundation Trust de South Staffordshire y Shropshire. Además, es director del departamento de Demencia de Bupa Care Homes, empresa matriz de Residencial Sanitas. Asegura que la demencia no es una enfermedad, sino el resultado de una enfermedad, un conjunto de síntomas.«La mayoría de los casos de demencia son esporádicos. Y las razones por las que se desarrolla se desconocen. La única que se puede prevenir es la relacionada con el alcohol, pero supone una minoría de casos. La causada más frecuente de demencia es el alzhéimer», explica a ABC.

«Siempre me ha fascinado el cerebro humano. Tras graduarme y realizar mis estudios de doctorado en el tema de estrés y el ajuste emocional, estuve trabajando en un centro de día que gestionaba una organización benéfica. Las personas que trabajaban allí no se veían capaces de tratar a las personas con demencia.No sabían cómo hacerlo. Estuve un tiempo en este centro y comencé a observarlas: algunas estaban tranquilas, solo algunas se mostraban agresivas, es decir, no todas se mostraban de la misma manera. Entonces, comprobé que cuando cambiaba su calidad de vida, su estado de ánimo se modificaba también. Así fue cómo decidí dedicarme al cuidado centrado en la persona».

"La reserva cognitiva permite superar la patología"

-¿Cómo ve el mundo un paciente con demencia?

No creo que podamos ser suficientemente arrogantes como para decir que lo sabemos. Pero sí podemos calcular cómo se siente. Si una persona con demencia grita, anda de forma apresurada o da golpes, esos son signos de que se siente mal. A medida que la demencia empeora toda la conciencia de la actualidad, de lo que ocurre en ese momento, y todas las memorias y recuerdos recientes desaparecen. Queda solo el pasado. Y eso es lo que ellos vuelven a vivir. No tienen conciencia de su demencia y probablemente tampoco de su edad.

-¿Podemos hacer algo para mejorar la calidad de vida?

Si la calidad de vida satisface sus necesidades, sus gustos, sus hábitos, entonces el mundo les parecerá un lugar agradable y cómodo. Entre los 15 y 30 años se establecen los cimientos de las memorias emocionales. La edad media de las personas de un centro residencial es de 82 años, es importante que la habitación en la que viven se parecezca a cómo eran las que ellos recuerdan de hace 50 años, porque lo más probable es que esos sean los recuerdos que aún conservan.

-¿Qué es mejor, intentar traerles a nuestro mundo o introducirnos en el suyo?

Para evitar el conflicto, nosotros nos introducimos en su mundo. Hace cuarenta años se formaba al personal de estas residencias para que les dijeran a los pacientes que estaban equivocados.Ahora hemos dado un giro de 180 grados y los conocimientos que ellos tienen y lo que ellos sienten es lo que se considera como correcto.

-El gran dilema: cuidarlos en casa o en centro especializado, ¿qué es lo mejor?

Se hace muy difícil que una familia cuide de estas personas en casa a medida que avanza la enfermedad. Se vuelven más frágiles y dependientes y se convierten en una carga física y emocional. Las personas que sufren demencia, al no poder acordase de muchas cosas se repiten continuamente. Y puede ocurrir que en su mundo de recuerdos y memorias históricas, se hayan producido acontecimientos desagradables que les afecten negativamente. Estoy trabajando en estos momentos con una familia en la que el marido tiene demencia y no puede recordar que su hijo murió en un accidente de tráfico. Y continuamente habla a su mujer sobre su hijo y quiere saber cuándo irá a visitarles. La esposa se altera mucho, así que le dice a su marido: deja de hablar de esto, nuestro hijo ha muerto. Y como él no lo cree, se pelean. Es una carga emocional importante. Por otra parte, la demencia no es sólo cuestión de perder los recuerdos. Tu capacidad de pensar y razonar se pierde también. Las personas con demencia hacen cosas arriesgadas, alocadas, ilógicas. Y la familia tiene que estar todo el tiempo vigilando. Y llega un momento que es demasiado.

-¿La demencia es igual en todas las personas o depende de cada uno?

En términos generales sigue la misma evolución. Sabes que se va a producir un deterioro de la memoria, intelectual y también en lo referente a la independencia personal. Pero cada persona es diferente. Esto puede significar que algunas personas tengan un declive más lento, mientras otros se agitan y alteran muchos antes. Y otras está más tranquilas, pero todos acaban con una demencia realmente aguda.

-¿Qué abordaje psicológico utiliza?

Se centra en el conocimiento de la persona. Cuanto mejor la conoces más sabrás qué es lo que quiere y mejor entenderás que es lo que te está intentado decir. A parte de eso, puede haber actividades importantes, sobre todo si sienten nostalgia, porque son esas memorias y esos recuerdos históricos los que conservan. Pero una vez más, esas actividades deben resultar interesantes a la persona. Con lo cual volvemos de nuevo a la importancia de tener en cuenta a la persona a título individual. Pero como generalización, podemos decir que la música es la única terapia que parece beneficiar a muchos pacientes. También los animales de compañía, muñecos que parezcan bebés. Pero como decimos siempre hay que tener en cuenta a cada persona en particular y sus gustos personales.

-¿Por qué la musica?

La mejor manera de comprender la demencia es viendo como una discapacidad intelectual. La capacidad intelectual la que se ha destruido, pero la música es algo emocional. Esa es la razón.Probablemente la música vaya a zonas y áreas del cerebro distintas de la corteza, a zonas emocionales, que no están tan dañadas en la enfermedad.

-¿Qué papel juegan las caricias y muestras de afecto?

En la demencia, lo primero que se aprende es lo último que se pierde. De manera que lo que está presente en los primeros meses y años de vida es lo que mejor se conserva y se mantiene. Si te fijas en un bebé o un lactante, qué necesita, como se siente, eso mismo se puede aplicar a una persona con demencia. Los bebés necesitan afecto. De igual forma las personas con demencia responden al cariño.

-¿Qué importancia tiene la reserva cognitiva como factor protector?

Es muy importante. La investigación sugiere que cuanto más tiempo estés recibiendo formación, educación, menos probabilidad tienes de mostrar demencia. Y de manera deliberada digo mostrar, porque los estudios publicados en 2010, indican que la gente que se ha formado o educado durante más años, aunque sufría los cambios asociados al alzhéimer, no llegaban a desarrollar la demencia. No es que consiguieran enfrentarse a la situación mejor, ni que ocultaran su demencia. Es que no había demencia. Lo cual parece sugerir que si tienes una reserva cognitiva eso te permite superar la patología. Ahora bien, esto no se puede generalizar tampoco, porque algunas personas muy inteligentes tienen demencia, como Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Adolfo Suárez, Pascual Maragall. Pero creo que a la hora de reducir el riesgo la reserva cognitiva es importante. Es un misterio por qué unos lo desarrollan y otros no. Es lo miso que ocurre con el cáncer y los factores de riesgo. Hay gente que fuma mucho y no lo desarrolla y otros que con una bajísima exposición al tabaco sí lo padecen. Es posible que una combinación de reserva cognitiva y de genética ayuden en la protección.