¿Y si…?
El programa “Family Connections” es un entrenamiento en habilidades de 12 semanas para familiares y personas cercanas a pacientes con trastorno límite de la personalidad (TLP) creado por el Dr. Alan Fruzzetti y la Dra. Perry Hoffman que por desgracia falleció hace pocos meses. Contiene muchos elementos de la terapia dialéctica conductual (Dialectical Behavior Therapy – DBT) y también los complementa con otras herramientas.
Dentro de este programa, uno de los skills que se enseña en el módulo de “Mindfulness relacional” es el que incluye la “Aceptación de la realidad” y la “Aceptación radical”. Aceptar la realidad puede sonar sencillo, sin embargo no lo es. Cada vez que aparece un pensamiento como “Esto no debería haber sucedido” o “Esto debería de ser de esta y esta manera”, no estamos aceptando la realidad tal cual es. Nos sirve para prevenir actuaciones futuras, pero el pasado ya ha sucedido y no se puede modificar. “Es como es porque sino sería distinto.”, como bien dice una antigua compañera mía. Verdades como puños. Y qué duras son.
El primer paso para aceptar la realidad, consistiría en tratar de describir esos “debería” o “no debería” de forma más concreta, ¿eso qué significa?
No deberías fumar | No me gusta que fumes porque me preocupa que puedas tener un problema de salud |
Debería haber estudiado más | Temo no tener las mismas opciones que podría haber tenido con mejores notas y que ahora me cueste más conseguirlas |
¡No le hables así a la gente! | Me preocupa que puedas tener problemas con otras personas |
Cuando hablo desde mi percepción, aumento la probabilidad de que la otra persona me escuche y prevengo que se den situaciones de escalada. Cuando le reprochamos algo a otra persona, la tendencia es que el otro nos responda con otro reproche, mientras que si hablo desde mí, no hace falta que el otro se defienda.
¿Pero qué hago cuando el otro tiene un hábito que no me gusta, no logro aceptar y ya he tratado de comunicarlo de todas las maneras posibles (de forma más y menos acertada)? A veces hay aspectos de la otra persona que, por más que tratemos de transmitirle que nos gustaría que cambiase, no se modifican. Vuelven a darse las mismas situaciones, las mismas discusiones y nuestro malestar acaba creando un problema mayor que afecta a nuestra relación con la otra persona.
Es ahí cuando tenemos la opción de poner en práctica el skill de “Aceptación radical”. Para poder explicar mejor los pasos a seguir, voy a hacer uso de un ejemplo cotidiano: no me gusta que mi pareja deje los zapatos en medio de la entrada de casa.
– Paso 1: proponernos un periodo de tiempo durante el cual no reaccionemos de la forma en la que solíamos hacerlo (por ejemplo, durante una semana no quejarme cuando me encuentre los zapatos en medio de la entrada al llegar a casa). El objetivo de este paso es salirme de la dinámica habitual y prevenir que la situación empeore.
– Paso 2: observar qué ocurre cuando no me quejo. Es muy probable que nos demos cuenta de que el hecho de centrarnos en el problema crea, a su vez, nuevos problemas. Mi atención negativa sobre los zapatos en la entrada interfiere en la relación con la otra persona. Esto no significa que no me moleste (tengo todo el derecho a que me moleste), ni se trata de un truco de psicología inversa al estilo de “si no me quejo, el otro dejará de hacerlo”. Se trata de observar qué sucede para, desde ahí, valorar las siguientes opciones.
- Paso 2.1: imaginemos nuestra vida sin ese cambio que deseamos. ¿Qué pasa cuando me imagino que todos los días de mi vida, cuando llegue a casa, los zapatos van a estar ahí? ¿Es posible imaginármelo? Si mi respuesta es no, realmente no es cierto del todo porque ya llevo años conviviendo con ello. La pregunta es, por tanto, si podemos asumir que eso va a ser así siempre, a pesar de que a mí me hubiese gustado que fuese distinto.
- Paso 2.2: Para ir al siguiente paso, es necesario pasar un proceso de duelo. Asociamos el duelo a la muerte de un ser querido. Sin embargo, no es el único duelo que existe. Soltar deseos, expectativas o ideas que teníamos sobre nuestra vida y nuestras relaciones también implican pasar por un duelo. En este caso el duelo consiste en saber que mi idea de una entrada de casa despejada, por mucho que yo lo quiera, no se va a convertir en realidad.
– Paso 3: recontextualizar y practicar. En este paso se trata de tomar conciencia de qué cosas nos hemos estado perdiendo mientras que le prestábamos atención a la conducta que nos molesta del otro. Volviendo a nuestro ejemplo, si yo vuelvo a casa con ganas de ver y estar con mi pareja, los zapatos en la entrada acaparaban toda mi atención durante la siguiente media hora. Cuando le veía en la cocina no le miraba, estaba más fría y no le preguntaba por su día porque los zapatos y la frustración sobre este tema acaparaban toda mi atención. Ahora cuento con que los zapatos van a estar en la entrada, no significa que me guste (¡ojo!) y seguiría prefieriendo que fuese de otra manera, pero he asumido a mi pareja con ese hábito. Por lo que no necesito centrar mi atención sobre ello durante media hora, sino que esa media hora la gano en estar con mi pareja y disfrutar de su compañía.
Un apunte muy importante: la aceptación radical nunca se usaría para tolerar ningún tipo de maltrato, ya sea físico y/o psicológico. La aceptación radical es una herramienta, un skill que yo elijo aplicar, no algo que ni yo ni nadie me obligue a hacer.
Parémonos, miremos y tomemos conscientemente la decisión sobre cómo queremos manejar ciertas dinámicas que se han automatizado en nuestra vida y en nuestras relaciones con los demás. ¿Y si lo hiciésemos distinto? Espero que esta aproximación a la aceptación de la realidad y la aceptación radical puedan ser de ayuda para ello.
Información sobre el programa Family Connections en inglés y en español:
Información sobre DBT:
¿Quién es Carla Palafox?
Carla Palafox es licenciada en psicología por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y realizó su especialidad en psicología clínica en Berlín (Alemania). De 2010 a 2015 trabajó como psicóloga clínica en el hospital universitario de la Charité de Berlín, en una planta de ingreso especializada en trastorno límite de la personalidad y trastorno de estrés postraumático. Allí conoció la terapia dialéctico-conductual (DBT) en la que se formó siendo actualmente terapeuta y trainer en DBT acreditada por la asociación alemana de DBT (Dachverband Dialektisch Behaviorale Therapie e.V.- DDBT).
Más adelante realizó también la especialidad en psicoterapia infanto-juvenil y de 2016 a 2018 trabajó como psicóloga clínica en el servicio de asesoramiento psicológico para estudiantes universitarios en Berlín (Studierendenwerk Berlin). En ambos contextos pudo ver que la DBT no sólo le resultaba de mucha utilidad con los pacientes con trastorno límite de la personalidad, sino también con pacientes con otras patologías y perfiles.
Es miembro fundador así como miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Terapia Dialéctico-Conductual y secretaria de la Alianza Nacional para la educación acerca del Trastorno Límite de la Personalidad de España. Actualmente trabaja como docentede DBT en España, Alemania y Austria.
Conocí a Carla en una formación que vino a darnos en Clínica Cabal. Desde los primeros emails que intercambiamos se notaba que fluía el entendimiento. El día previo a la formación la recogí en el aeropuerto y solo pudimos confirmar nuestra conexión profesional mientras charlábamos sin parar. Al día siguiente, el curso fue una delicia y al siguiente otra comida que se nos quedó corta para tanto como queríamos compartir. Desde entonces, Carla forma parte de mi familia terapéutica. Gracias Carla por tu tiempo y generosidad. Gracias por ayudarnos a ser mejores terapeutas.